8 Consejos para paliar el dolor de los tacones

En PieFit sabemos que, muchas veces, se hace difícil para una mujer resistirse al uso de tacones, pese a que está demostrado que su uso trae consigo múltiples patologías (juanetes, dedos en garra, helomas interdigitales, acortamiento del tendón de Aquiles, sobrecargas metatarsales, esguines de tobillo…). Aún así, te damos una serie de recomendaciones para paliar las consecuencias negativas de este calzado, siempre y cuando se trate de días especiales, como lo son éstos.

1. ‘Sticks’ y ‘sprays’ antifricción
Aplicar sticks o sprays antifricción en las áreas más problemáticas (como el talón y la punta) antes de ponernos los tacones. Estos productos específicos crean una película protectora invisible sobre la piel que produce ‘efecto media’, evitando que el material del calzado la roce directamente.

2. Horma el zapato

Truco: llena con agua dos bolsas de plástico pequeñas (por ejemplo las específicas para congelados), ponlas dentro de los zapatos y guárdalos en el congelador. El tamaño de las bolsas aumentará cuando el agua se solidifique y los zapatos cederán. Otra variante es sustituir las bolsas de agua por papel de periódico.

3. Almohadillas y plantillas
Acolchar la zona metatarsal reducirá el gran peso soportado por esta zona al usar tacones y elevar el plano de apoyo del pie. Para ello, el podólogo elabora plantillas y almohadillas amortiguadoras que se colocan en la parte delantera del zapato (aunque también las hay para el talón o para todo el pie) y alivian la presión que ejerce en esta zona el peso de nuestro cuerpo.

4. Elegir modelos de altura media
Por evidente que parezca, si en lugar de empeñarte en calzar unos salones de 13 centímetros optas por una altura inferior a 5, el dolor decrecerá proporcionalmente a la disminución de curvatura a la que se someta el pie. Ya lo decía Manolo Blahnik cuando confesaba que su altura favorita son los tres centímetros (es el llamado ‘Kitten heel’).

5. Número exacto
Es fundamental elegir el número adecuado al comprar cualquier tipo de calzado, pero la tarea se hace imprescindible cuando se trata de los modelos de tacón. Si el zapato te queda un poco grande, el pie se deslizará hacia delante, provocando presión y dolor sobre los dedos del pie (con ampolla incluida). En el caso de las sandalias, es conveniente que lleven algún tipo de sujeción (por ejemplo, pulsera en el tobillo).

6. A prueba de resbalones
Si al dolor inhumano que de por sí producen ciertos tacones, añadimos que las suelas son resbaladizas, el caos está asegurado y el suplicio (al luchar apretando el pie para no caernos) será mucho mayor. Para evitarlo, existen unas pegatinas antideslizantes que se colocan en la parte delantera de la suela. También se puede recurrir al remedio de la abuela y hacer una serie de cortes en esta zona del zapato con ayuda de unas tijeras o cuchillo.

7. Zapatos de repuesto
Nunca viene mal tener un plan B. No hace falta decir que un par de zapatos planos de repuesto en el bolso pueden ser la salvación a terminar bailando descalza y con los pies negros. Las marcas lo saben, y por eso, distintas firmas comercializan bailarinas plegables (con bolsita y todo) para que puedas llevarlas cómodamente y usar en caso de emergencia.

8. Mejor con plataforma
Lo mejor para ganar altura y aguantar el tipo es optar por modelos con alza en la parte delantera.

Y si con estos consejos no mejoras… Acude a nuestra clínica PieFit, donde pondremos en forma tus pies.

La solución a los dolores de los pies: plantillas a medida

Uno de los grandes quebraderos de cabeza de las personas son los dolores de pies. Muchas personas sienten dolor en los pies por el mero hecho de dar un paseo, y en la mayoría de los casos la solución a estos problemas de pies puede ser tan simple como utilizar unas plantillas a medida.

Para la realización de una plantilla personalizada del individuo se lleva a cabo un estudio del mismo, en el que se analiza diversos aspectos que influyen en su forma de caminar (presión al apoyar el pie, zona de apoyo, biomecánica…). Una vez realizado el análisis en la clínica de podología se evaluarán los resultados, y por consiguiente el tipo de problema que sufrimos.

Gracias al uso de plantillas personalizadas para pies podemos evitar la aparición de los populares juanetes, así como la formación de durezas que pueden llegar a ser una verdadera molestia para nuestros pies. Otra de las funciones más importantes de las plantillas a medida es que nos aportan estabilidad y soporte a nuestros pies, por lo que son muy recomendables para personas de avanzada edad y personas con gran masa corporal.

Otro de los factores que tenemos en cuenta los podólogos para la elección de las plantillas ortopédicas es el tipo de profesión que desarrollan los pacientes. Por ejemplo, para un deportista es fundamental el tener unas plantillas adecuadas a sus pies para evitar dolores y posibles lesiones en los pies.

Por todo ello, es conveniente visitar una clínica podológica para no agravar cualquier dolencia en nuestros pies. ¡Es mejor prevenir que curar!

Calzado de invierno: comodidad y moda cuidando tu salud

Actualmente podemos seguir las tendencias sin renunciar a la comodidad. Esta temporada la moda se inclina hacia zapatos tipo Oxford, sneakers, botines y como no las siempre favorecedoras botas de caña baja, alta o muy alta hasta la rodilla.

Las maratonianas jornadas de la mujer de hoy hacen necesario un calzado que se adapte a su día a día (trabajo, largas caminatas, niños, reuniones, eventos…), por ello al elegir el calzado debemos decidirnos por aquel con el que nos sintamos cómodas desde un primer momento. Es importante la anchura adecuada en la zona de los dedos. El calzado ancho evita la presión en los dedos y la formación de callosidades en los dedos. Un calzado estrecho puede ocasionar uñas encarnadas y con el paso de los años juanetes y dedos en martillo. La altura del tacón no debe ser superior a 5 cm ya que por encima de esta medida estaremos sobrecargando la zona metatarsal con la consecuente formación de durezas o callosidades dolorosas. Además recomendamos probar el zapato por la mañana, ya que durante la tarde el pie está más hinchado y podría confundirnos a la hora de decidirnos por el número correcto.
Por tanto, elegir un calzado adecuado debe ser tu prioridad.

¡ No dudes en visitarnos! En PieFit te asesoraremos sin compromiso.

Caminar mejora tu salud

Caminar es una de las formas más fáciles y habituales de hacer ejercicio y si se hace correctamente puede ayudarte a mejorar significativamente tu salud.

Te ayudará a controlar el peso, el azúcar en sangre y los niveles de colesterol. Caminar diariamente es el complemento perfecto en una dieta de control de peso.

Mejora la salud cardiovascular, en personas con problemas de circulación periférica, mejora la eficiencia de pequeños vasos sanguíneos y la circulación de retorno.

Psicológicamente caminar puede mejorar la depresión, la ansiedad y el estrés, gracias a la producción de endorfinas.

Podemos caminar en cualquier lugar, a cualquier hora a lo largo de todo el año. Lo más recomendable para ayudar a bajar de peso es aproximadamente media hora a intensidad media. Si caminamos en ayunas estaremos ayudando a quemar las calorías que han quedado tras la última comida del día y el descanso, aunque es importante que después realicemos un buen desayuno para recuperarnos del ejercicio.

Para obtener el mejor beneficio de caminar es importante que prestes la mayor atención a tus pies. Deformaciones como juanetes, dedos en martillo deben ser examinados antes de empezar tu rutina de caminar, es importante revisar callos, durezas, ampollas que nos pueden producir dolor al caminar…

El calzado juega un papel importante en nuestra rutina de caminar, un calzado inapropiado, con falta de soporte o sujeción puede producir dolor o lesiones, como ampollas, callos, durezas, uñas encarnadas incluso fascitis plantar.

¡Comienza caminando despacio, incrementa el tiempo y la distancia de forma gradual!

Y si al caminar sientes dolor en tus pies, haz una revisión. Si ignoras un dolor en tus pies, este puede hacerse crónico

¿Crecen los pies un número durante el embarazo?

Los pies no solo se hinchan durante el embarazo. También crecen a lo largo. Una sospecha que tenían millones de mujeres en el orbe y que ha corroborado un estudio de la Universidad de Iowa publicado en la prestigiosa revista American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation. Dirigidos por el Dr. Neil Segal, un grupo de expertos en ortopedia y rehabilitación observaron a 49 mujeres desde el primer trimestre del embarazo hasta las 19 semanas siguientes al parto. Las conclusiones fueron que a cerca del 70% les crecía el pie durante la gestación (a lo largo y a lo ancho) y que cinco meses después del parto ese aumento de talla no había remitido. Más aún, pusieron cifras a ese crecimiento: entre 2 y 10 mm, o, lo que es lo mismo, entre medio número y un número más de pie.
La explicación hay que buscarla en la relajación del arco del pie por efecto de la relaxina (esa hormona que permitirá que en el parto la pelvis se abra para dejar salir al bebé) y el propio aumento de peso. Dos factores que ocasionan que el pie se haga más plano y más largo. El estudio también señala que este crecimiento permanente es más evidente en mujeres que esperan a su primer hijo, ya que en los siguientes embarazos como el pie ya ha crecido no suele hacerlo aún más. Apuntan, además, que estos cambios permanentes elevan el riesgo femenino de padecer artritis y otros problemas músculo-esqueléticos en el futuro.
No es la primera vez que los podólogos estudian los efectos del embarazo en los pies. En 2010 Jane Andersen llegaba a conclusiones similares si bien ella afirma que el pie puede seguir creciendo en posteriores embarazos, siempre que quede arco por bajar hasta que el pie quede completamente plano. Su recomendación para evitarlo, en la medida de lo posible, era no caminar descalza durante el embarazo para no forzar el arco plantar. Y como tampoco es cuestión de torturarse ante lo inevitable, pedirle al zapatero que dé un poco de sí los zapatos favoritos de la paciente.